martes, 6 de diciembre de 2011

La memoria en movimiento. En la ex ESMA, Abal Medina y Sileoni presentaron una muestra de fotos, un manual pedagógico y un libro como parte de un proyecto que promueve la reflexión sobre el terrorismo de Estado y sus consecuencias




Juan Manuel Abal Medina y el director del Centro Haroldo Conti, Eduardo Jozami.
Imagen: Sandra Cartasso



PRESENTACION DE UN PROGRAMA DE LA SECRETARIA DE COMUNICACION PUBLICA



La memoria en movimiento



En la ex ESMA, Abal Medina y Sileoni presentaron una muestra de fotos, un manual pedagógico y un libro como parte de un proyecto que promueve la reflexión sobre el terrorismo de Estado y sus consecuencias.



Por Ailín Bullentini


Una muestra de fotos que recorre con imágenes la lucha de los organismos de derechos humanos, una nueva guía pedagógica para reflexionar sobre la dictadura genocida en las escuelas y la reedición del libro de poemas que escribió el joven Joaquín Areta antes de desaparecer, en 1978, son los tres ejemplos que utilizó la Secretaría de Comunicación Pública para mostrar que el gobierno nacional busca “poner en movimiento permanentemente ideas, valores, obras y hechos que tienen que ver con nuestra historia”, remarcó el titular del área, Juan Manuel Abal Medina. En el marco de la presentación que se realizó ayer en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, en la ex ESMA, el funcionario agregó: “Néstor y Cristina Kirchner llegaron para decir que la Argentina podía pelear de una vez y para siempre para construir una patria más justa y más igualitaria”. También participaron el ministro de Educación, Alberto Sileoni; el director del Archivo Nacional de la Memoria, Ramón Torres Molina, y la diputada nacional y compañera del poeta desaparecido, Adela Segarra.

La muestra, la guía y el libro son proyectos concretados del programa Memoria en Movimiento, de la Secretaría de Comunicación Pública. “Estamos volviendo a poner en la cancha un conjunto de valores que tienen que ver con denunciar la dictadura genocida que intentó instalar para siempre el miedo en la Argentina, para que se acaben los sueños de lucha por igualdad de una vez y para siempre”, dijo Abal Medina.

Sileoni definió que no se trata de “cualquier memoria” la propuesta por el Gobierno. “No es la del resentimiento, la repetición o la que vuelve al pasado para repetir los mismos pasos, la de la nostalgia ni la que propone aprender la memoria de memoria –continuó–. Si no les damos sentido a los actos, no vamos a saber qué conmemoramos. Hay que ejercer la memoria de la comprensión.” Por su parte, Torres Molina sostuvo que la valoración histórica que hace el Ejecutivo nacional “de la historia reciente es la reivindicación de las luchas populares contra las dictaduras. El libro rescata la fuerza de una juventud que eligió construir un país mejor. Las fotos y los afiches hablan de esa intención y de cómo, cuando esos jóvenes no estuvieron más, fue defendida por una parte de la sociedad”.

Al igual que el libro de poemas y la muestra fotográfica, el manual busca directamente “poner en movimiento” la memoria. Los poemas de Areta “traen la urgencia y la fuerza de la militancia de aquella época y la vuelven vigente”, remarcó el hijo del poeta, Jorge Areta, en diálogo con Página/12 (ver aparte). El manual de acompañamiento docente para trabajar en las aulas el libro 76.11 afiches. Momentos que hicieron historia es una guía que ofrece ejes teóricos desde los que abordar junto a los estudiantes secundarios las imágenes, los textos y elementos gráficos que remiten al terrorismo de Estado. “Hay quienes creen que cuando la escuela trata estos temas se distrae de su tarea. Sin embargo, nosotros creemos que la educación tiene que estar sentada en la mesa de la memoria”, aseguró Sileoni.

La muestra fotográfica, 76.11 fotos. El otro lado de la cámara, es una “continuación del libro de afiches”, explicó Daniel Vides, uno de los reporteros gráficos que seleccionaron de los archivos de la Presidencia, la agencia estatal Télam, Argra, el Centro Cultural Haroldo Conti, entre otros, las más de treinta imágenes que recorren los últimos 35 años de lucha de los organismos de derechos humanos. “La fuerza de la fotografía como testimonio histórico es enorme porque es impresionantemente reveladora”, destacó el fotógrafo, uno de los curadores de la muestra. La acción inmortalizada de los represores en las calles de Buenos Aires o de los primeros pasos de las Madres de Plaza de Mayo. Los primeros escraches y actos artísticos públicos de colectivos culturales contra los militares genocidas, tras el indulto. El estallido social de 2001. El ataque feroz de la policía para acallar lo entonces inacallable. Los ejemplos sobran en algunas de las paredes que el Centro Haroldo Conti reservó para que, en esta ocasión, sean las fotos las que cuenten la historia argentina reciente: “Hay fotos a las que el tiempo las pone en otro lugar –concluyó Vides–. Son muy elocuentes, muy claras”.