martes, 31 de agosto de 2010

DOBLE MUESTRA HOMENAJE A FEDERICO KLEMM


DOBLE MUESTRA HOMENAJE A FEDERICO KLEMM

La pasión por el arte

Dueño y difusor de una valiosa colección de arte moderno, Klemm instaló en Argentina un modo posmoderno de ver el arte. Sus trabajos podrán verse en el museo Castagnino + Macro.




Desde el jueves 2 de septiembre al 31 de octubre, en las dos sedes del Castagnino Macro, tanto en el Museo Municipal de Bellas Artes (Oroño y Pellegrini) como en el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (Oroño y el río) se podrá disfrutar de El banquete telemático de la pintura, doble muestra homenaje a Federico Klemm.

Con la curaduría de Roberto Echen (subdirector artístico del Castagnino Macro) y con Carlos Espartaco como curador invitado, la muestra, producida en Rosario, cuenta con la colaboración de Fernando Ezpeleta y Valeria Fiterman (Fundación Klemm). El Macro expondrá más de veinte obras del artista, de las series Mitologías, La Madre, Sansón y Dalila y Retratos; se podrán ver varios de los programas que Klemm condujo para la televisión y apreciar el vestuario usado para los mismos. Al mismo tiempo, en la sala central del Castagnino, se exhibirán retratos de Federico Klemm realizados por varios autores. Una edición de textos de Carlos Espartaco enmarcará la muestra.

Nacido en Checoslovaquia y radicado en Argentina en 1948, Federico Klemm fue un niño prodigio, crítico de arte a los 14 años y realizador, en su juventud, de cortometrajes sociopolíticos. Formado como pintor, actor y cantante lírico, participó en happenings del Instituto Di Tella y del Centro de Arte y Comunicación (CAyC) de Buenos Aires. Fue un pionero de la performance y cultivó, como Andy Warhol, el "retrato en video". Falleció en 2002.

El curador local de la muestra, Roberto Echen, se propone "trabajar Klemm desde ese espacio con el que se identifica la propuesta Macro, de reconocimiento a artistas y obras que son resistidas o prejuiciadas, que han sido evitadas en su momento y que, por lo menos en el caso Klemm, todavía no resultan favorecidas o (al menos) incorporadas plenamente a los discursos habituales del arte, situándose en lugares límites, en bordes difíciles de abordar. Klemm sobre todo. Mito mass mediático colocado entre la veneración y el escarnio, la risa y el deseo".

Galerista, excelente coleccionista, generoso mecenas y personaje algo estrambótico ("personaje, sí", reconoce Echen), Federico Klemm era muy difícil de tomar en serio como artista en su época; y esto, aún no conociéndolo y viendo sólo la obra. Creó su técnica propia, el tipo de idea que deslizada en los oídos de cualquier crítico en algún cocktail detona un reflejo de "buenas noches, un gusto haberlo conocido". Sin embargo, reconocidos críticos de arte de su no tan lejano tiempo dedicaron extensos y elogiosos ensayos a sus fotopinturas de tema mítico. Sobre su serie Sansón y Dalila, escribió Fermín Fèvre: "Al abordar el tema de Sansón y Dalila, Klemm recurre a la cita posmoderna. El pasado es revisitado, hallando en él una problemática actual. Esa cita es, al mismo tiempo, una recreación libre, imaginativa y abierta. Se sintetizan en ella los conceptos esenciales de la narración original, de la que se extrae su sustancia".

De Klemm se cuenta que ofrecía espléndidos banquetes. Sabía ganarse amigos. También luchó por la valoración de obras de grandes artistas argentinos como Silvina Benguria, Marta Minujin, Guillermo Kuitca, Lucio Fontana, Emilio Petorutti, Alfredo Hlito y Roberto Aizemberg. En el raro caso de una joven periodista rosarina que cuestionó la articulación curatorial de una muestra de su galería, Klemm respondió con sentido del fair play. Sabía reírse de sí mismo. "Quedamos muy sorprendidos por el desopilante humor desplegado por Beatriz Vignoli en la crítica o nota referente a la muestra Analogías. De Magritte a Jeff Koons. Nos hemos reído como pocas veces en nuestras vidas", comienza su carta del 4 de octubre de 1994 al diario The Buenos Aires Herald, que la publicó íntegra, por una decisión de su editor Andrew Graham Yooll.

"Nuestra intención, a la manera de Peggy Guggenheim o Leo Castelli quienes jerarquizaron el arte norteamericano frente al arte mundial, comparando a Matta con Gorky, a Pierre Soulages con Franz Kline o a de Kooning con Dubuffet, es analogar las propuestas del arte argentino a las existentes dentro del contexto internacional. Como dijo Galileo: Eppur si muove", dice en otros pasajes del original en castellano de la citada carta, con una convicción que hoy se extraña: "Continuaremos luchando a través de nuestra labor de galeristas, en ferias nacionales e internacionales, indagando junto con la crítica especializada, en la producción artística internacional y en la teoría del arte, para llevar la idea de una Argentina creativa y en búsqueda de su identidad cosmopolita a través del arte".

En la página web El banquete telemático, del sitio de la Fundación Klemm (fundacionfjklemm.org) puede apreciarse una selección de sus programas televisivos, donde expresaba y contagiaba su pasión por el arte con un histrionismo singular. Dueño y difusor de una valiosa colección de arte moderno, Klemm instaló en Argentina un modo posmoderno de ver el arte. También puede haber sido el último moderno: el último capaz de pararse orgullosamente en una radical singularidad. Un ser inolvidable


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/13-25117-2010-08-31.html


domingo, 29 de agosto de 2010

RUBEN BLADES HABLA DEL CRUCE ESTILISTICO CON LEOPOLDO FEDERICO


RUBEN BLADES HABLA DEL CRUCE ESTILISTICO CON LEOPOLDO FEDERICO

“No pretendo convertirme en un tanguero”

Mañana, la primera final del Mundial de Tango en el Luna Park propiciará un experimento que el músico panameño prevé como altamente emotivo, con sus canciones en ritmo de 2 x 4. “En la música no pierde nadie”, dice.





Por Karina Micheletto

Mañana en el Luna Park se celebra la primera de las finales del Campeonato de Tango y el evento prenuncia algo más que rondas en las que los milongueros se jueguen el título de la categoría Tango Salón. Sonará, por un lado, la orquesta de Leopoldo Federico, una institución del tango en creación permanente. No estará sola: en un momento del show sus potentes filas de típica se cruzarán con la música de Rubén Blades. Y con el mismísimo Rubén Blades interpretando éxitos como “Pedro Navaja”, “Paula C” o “Ligia Elena”, pero en tiempo de tango y milonga. El encargado de dar forma a los arreglos es el pianista y compositor Carlos Franzetti, ligado al mundo del jazz, pero también arreglador de El Polaco por dentro, uno de los discos que marcaron la carrera de Goyeneche y su proyección más allá del tango. Y Nicolás Ledesma, pianista de la orquesta de Federico, ha aportado el anclaje al que lo habilita su experiencia en el género. El resultado se estrenará mañana, en el marco del festival, pero además tomará la forma de un disco largamente imaginado por Blades, cuya primera parte será grabada en estos días, con Federico y su orquesta.

Blades acaba de llegar a Buenos Aires y, ya instalado en un hotel boutique de Barrio Norte, no luce el sombrero que siempre usa en sus shows, y que lleva el nombre de su nacionalidad. Pero apenas saluda, el acento encantador señala las coordenadas precisas de su origen. Y allí mismo apunta una de las incógnitas de lo que vendrá: ¿cómo sonarán en 2x4 esos temas indisolublemente prendidos al oído en consonantes aspiradas, en sílabas arrastradas, ya en su pronunciación caribeños? Blades anuncia que los arreglos de Franzetti han traído una sorpresa, también para él: “Así replanteadas las estructuras de estas canciones, me llevan a un lugar nuevo, como artista y como persona. Me cambia el fraseo, porque los tiempos son distintos, y las emociones que produce el arreglo, la atmósfera nueva que envuelve a la melodía, me llevan a otra forma de interpretación”, asegura. “No es algo ficticio, buscado. Simplemente, soy llevado allí. Esto es bien interesante: las nuevas estructuras me despojan de lo que conozco y me llevan a un lugar nuevo.”

Pero antes de embarcarse en este análisis, a Blades le interesa, sobre todo, aclarar: “Hay que aclarar de una buena vez que yo no pretendo ser cantante de tango, ni experto en tango ni venir a hacer algo extraordinario con el tango”, arranca.

–¿Y por qué siente que lo tiene que aclarar?

–Porque está ese espíritu de propiedad que existe en todos los sitios a los que uno va, sobre lo que es la música local, lo que es representativo del país. Fíjese lo que le ocurrió a Ry Cooder con el Buena Vista Social Club: ¿cómo es que se descubre el son cubano a través del gringo éste?, le dijeron. No, él fue allá a tocar y terminó grabando, porque quedó fascinado con esa música y esos intérpretes.

–¿Y en su caso?

–La mía es una producción artística urbana y yo encontré que dentro de lo que plantea el tango, que también es una producción musical urbana, hay una gran posibilidad de expresión conjunta. Parto de la certeza de que mis letras pueden ser interpretadas de otras formas, tanto en términos de planteamiento armónico como de estructura, de arreglos. Para eso recurro a alguien como Carlos Franzetti, que además de ser argentino tiene conocimientos que sobrepasan a los míos para los arreglos, y tiene además una sensibilidad que conozco desde hace más de treinta años; hemos trabajado mucho juntos y además somos amigos. Lo que ha hecho Carlos es tomar los planteamientos de mis canciones y reformularlos, replantearlos dentro de una estructura que tiene que ver con la medida del tango. Y lo maravilloso es que, después de escuchar su trabajo, descubro que además está llegando a otros lugares. Quisimos ahondar en este producto urbano, y por eso insisto con la aclaración: yo no pretendo convertirme, a la vuelta de los años, en un tanguero.

–¿Pero por qué eligió el tango en particular?

–El tango desde hace mucho tiempo dejó de pertenecer a la Argentina, para convertirse en una forma musical y emocional que es propiedad del mundo. Y eso lo certificó la Unesco el año pasado, cuando lo declaró Patrimonio de la Humanidad: ya no es de un país, es del mundo entero. Igual que el rock and roll, el jazz, ¡o la salsa! Pero más allá de eso, hay un argumento emocional, que es el que me interesa. Estoy convencido de que nuestro futuro, como humanidad, va a depender de la percepción real de nuestras similitudes. Y de la capacidad que tengamos, con nuestras producciones, de crear ese territorio común, que quizás en el futuro nos va a permitir enfrentar las grandes pruebas que vienen. A mi modo de ver, son pruebas que solamente podrán ser superadas por esta idea de solidaridad. La música es uno de los vehículos concretos para llegar a esa idea. Más que los deportes, donde un país gana y otro pierde. En la música, no pierde nadie.

–¿Tan convencido está del poder de la música?

–Absolutamente. Yo siempre he trabajado en función de ir creando la noción de que no somos tan diferentes, a través de la música. Por ejemplo, hice un solo disco en inglés en mi vida, pero no con el afán de convertirme en una estrella o de integrarme al mercado de Estados Unidos: con el afán de explorar las posibilidades de integración entre artistas que, a pesar de escribir sobre temas urbanos, participábamos de expresiones distintas. En 1987 trabajé con Lou Reed, que hasta entonces no había colaborado con nadie escribiendo letras o músicas. O con Elvis Costello, él tampoco había hecho ninguna colaboración. Con Bob Dylan hicimos una canción que nunca llegamos a terminar, pero todavía tengo la cinta con él. Siempre me interesó ver cómo funcionaban estas cosas supuestamente imposibles de reconciliar. En el álbum Mundo trabajé con Boca Livre, un grupo de Brasil, con De Boca en Boca de Argentina, con Eric Rigler que hace música de Escocia, integrando la gaita con tambores cubanos. Me interesé también por el cante jondo, y sin ir más lejos estoy planteando para más adelante un disco de boleros con Paco de Lucía, también con Franzetti al frente de los arreglos. Le aseguro que todo esto forma parte de la misma idea con respecto al poder de la música.

–El año pasado también se presentó en el Luna Park, pero con los Seis del Solar, celebrando el 25º aniversario de Buscando América. ¿Por qué dijo entonces que ese era realmente un concierto especial?

–Seis del Solar y yo vinimos a Argentina en el ’83, era la primera vez que viajábamos como grupo fuera de Nueva York. Tocamos en Obras Sanitarias, con los Abuelos de la Nada. Todavía no había asumido Alfonsín, y me sorprendió la cantidad de gente que fue. Fue por primera vez allí que tocamos en vivo temas como “El padre Antonio y su monaguillo Andrés”. Cuando fuimos a Uruguay igual, tocamos cosas como “Desapariciones”, temas que en Nueva York no se entendían, pero por acá sí. Para mí fue muy interesante volver 27 años más tarde, con el mismo grupo, a un país distinto.

–Después de tanto afán por aclarar que no pretende convertirse en un tanguero, ¿hay algo que lo preocupe sobre su presentación en el Festival de Tango?

–Sí, mi mayor preocupación para el concierto es la emoción que me producen los arreglos y espero que la emoción no me ahogue, porque ya me pasó en el momento en que escuché los bocetos. Fue una emoción enorme, y algo que agradezco tanto poder sentir, como humano y como artista. Porque después de treinta y pico de años de estar en esto uno ya conoce el argumento, aunque el público te dé otra cosa, todos nos volvemos un poco más duros. Y ahora, sentir una emoción tan enorme es algo que me da una felicidad que no puedo explicar con palabras. Lo único cercano a este estado fue la emoción de haber sido funcionario público de mi país por cinco años. Aquello fue un servicio, quizás el acto menos egoísta de mi vida, hecho con toda la intención de mi alma, pero una cosa muy personal. En este caso estoy reaccionando a cosas que ya conozco, pero a través de los planteamientos armónicos y de arreglos que hizo Carlos. Espero que esa emoción no haga que me olvide de dónde estoy, la letra, todo. No se ría, lo estoy diciendo en serio.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-19111-2010-08-29.html



sábado, 28 de agosto de 2010

"LA HUELLA DE LOS PÁJAROS" EN EL CENTRO CULTURAL GURRUCHAGA


UNA LECTURA DEL TERRORISMO DE ESTADO A PARTIR DEL PRESENTE

La memoria y la esperanza

Severo Callaci, director de la obra teatral "La huella de los pájaros", que se estrena hoy en el Centro Cultural Gurruchaga, señaló: "Tenemos que estar al servicio de algo, tenemos que estar comprometidos con lo que está sucediendo".


"La huella de los pájaros" comenzó a gestarse en 2009, en paralelo con el inicio de los juicios por delitos de lesa humanidad. Y no es ése un detalle anecdótico: la obra propone una lectura del terrorismo de Estado a partir del presente. Así lo distinguió Severo Callaci, director del trabajo que esta noche a las 22 se presentará en el Centro Cultural Gurruchaga de Catamarca 3450, espacio generado por el propio grupo y donde continuará brindando funciones los sábados de septiembre, octubre y noviembre.

"Es un trabajo sobre la memoria y sobre la esperanza, porque pensamos a la memoria como un presente para un futuro. Decidimos aprovechar que arrancaron los juicios, sobre todo como trabajadores de la cultura, porque a veces nos confundimos entre tanto artista, y tenemos que darnos cuenta que estamos al servicio de algo, que tenemos que estar comprometidos con lo que está sucediendo", explicó Callaci, integrante del grupo que completan Alejandra Valdes, Paula Sadin, Lisandro Luis, Ariel Hamoui, Corel Tuset, Timoteo Kwist, María Zarate, Yanina Orieta y Lorena Garay.

En relación al proceso de creación, el director detalló: "Por un lado empezamos con un trabajo de investigación sobre testimonios, escritos, documentales y material que fuimos recolectando. Y por otro lado todo lo referido a lo teatral, el entrenamiento físico y expresivo. Con el correr del tiempo empezamos a unir las dos cosas. Después de los debates y conclusiones a las que llegábamos, desde lo más lingüístico, veíamos de qué manera eso podía empezar a ser parte de una escena. La unión de estos dos carriles fue siempre a partir de imágenes, de ver de qué manera se pueden decir las cosas. Con el tiempo empezamos a encontrar algunas escenas, mucha gente que estuvo testimoniando en los juicios nos dio una mano grande, como Ramón Verón, que fue uno de los testigos y nos invitó a hacer una recorrida por la fábrica de armas".

"Otra de las premisas fue trabajar a partir de lo que sucedía hoy, no queríamos trabajar sólo sobre lo documentado, sino ver qué es lo que tenemos que hacer nosotros como jóvenes que nacimos post dictadura. Así fueron apareciendo cosas muy interesantes, y fuimos armando las escenas", remarcó Callaci. Esa decisión de trabajar desde la actualidad implicó que la realidad incidiera a lo largo de todo el proceso. "Siempre lo pensamos desde el hoy, fue una condición importante -consideró el director . A lo que llegó la obra es a situaciones comunes, que cualquiera puede reconocer fácilmente. A partir de las características de cada uno de los personajes se empiezan a generar cruces".

De esa manera, la obra presenta a Matrina Nolvidano, Nina Speranza, Nino Nostalgio, Zepio Buscante, Griso Impuneti, Terruña Testiga y Aurora Veletta, personajes que se consolidaron en la última instancia de trabajo creativo. Porque después de un 2009 destinado a la investigación y construcción de escenas, este año el grupo lo dedicó al montaje de la obra, al ensamblado y testeo de las escenas.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/13-25075-2010-08-28.html


viernes, 27 de agosto de 2010

CHOLO MONTIRONI ACTUA ESTA NOCHE EN UN HOMENAJE A PIAZZOLLA


CHOLO MONTIRONI ACTUA ESTA NOCHE EN UN HOMENAJE A PIAZZOLLA

"A mí de Astor me gusta todo"

El gran bandoneonista de Granadero Baigorria recorrerá parte del repertorio del marplatense, a quien considera el mejor tanguero que ha dado la Argentina. Recientemente homenajeado por la Legislatura, Montironi opina sobre el género.



Por Edgardo Pérez Castillo

"Astor tiene una gran condición. Por ejemplo, `Adiós Nonino` no es un tema con muchas notas, pero están puestas de tal manera que llegan al alma". La definición pertenece a Rodolfo "Cholo" Montironi, uno de los grandes bandoneonistas del tango argentino, que esta noche llegará al Bernardino Rivadavia (San Martín 1080) como parte del ciclo homenaje al compositor marplatense. Un ciclo organizado por el centro cultural a medio siglo del estreno de esa obra emblemática que, lógicamente, estará incluida en el repertorio piazzolleano que el Cholo interpretará junto a Rubén Molino (bajo) y Javier Martínez Lo Ré (piano). Como invitada especial participará además Gaby Estrada, quien le pondrá voz a "La última grela", "Los pájaros perdidos" y "Balada para un loco", en un recital que dará comienzo a las 20 con entrada libre y gratuita.

Homenajeado recientemente por la Legislatura provincial, el Cholo Montironi ha abordado en profundidad el repertorio de Astor Piazzolla, a quien no duda en considerar como "el mejor músico que ha dado el tango en Argentina", aunque de inmediato aclara: "Es mi gusto personal, no digo que sea así, pero para mí es otra cosa. A mí de Astor me gusta todo, lo he tocado con la Filarmónica de Londres, de París, con la de Tolouse, con la Orquesta Nacional de Madrid. Siempre que se hace un concierto de bandoneón con sinfónica se hace música de Astor. Es raro que se haga otra cosa".

En ese marco, para el bandoneonista nacido en Granadero Baigorria, la obra de Piazzolla estableció el punto más alto de la música ciudadana. "Piazzolla llegó a lo máximo, y ahora viene descendiendo. Como pasó con Beethoven hace 300 años, porque después la música empezó a caer, hasta terminar en Palito Ortega", grafica el Cholo entre risas y, en ese mismo tono, amplía: "El tango empezó de gerente y terminó siendo cadete. Salgán siempre decía que las mejores melodías, para él, las escribía Bardi, Arolas, esa gente. Hasta el mismo Canaro tenía cosas muy bonitas melódicamente. Pero, en cuanto a calidad, no hay como Astor. Se pueden intentar hacer cosas, como mucha gente trata de hacerlo, pero no es nada que ver. Dentro de quince días vamos a presentar un nuevo disco en el que hice un arreglo de Piazzolla en bandoneón, guitarra y bajo, que tiene un millón de notas, pero esas notas tienen sentido, no son notas mal colocadas. Astor es un dios haciendo esas cosas. Es muy difícil llegar a hacer lo que hizo él, tanto como instrumentista como autor. Piazzolla es como Maradona, como Gardel, como Fangio. Cuando no estás en Argentina te hablan de Maradona y, cuando hablás de música, te nombran a Piazzolla".

Posicionado en un terreno más amplio, Montironi también reflexiona en torno al tango, ése que desde su bandoneón llevó a todos los rincones del mundo, con incontables giras por Europa, Asia y Norteamérica. Y es una síntesis histórica la que ofrece el Cholo: "El tango ya no es más dos por cuatro, ahora se toca en cuatro tiempos. Como se tocaba antes, nada más que antes se dividía por la mitad. Pero con `La cumparsita`, en 1915, surgió el cuatro cuartos. Un uruguayo, el maestro Gerardo Matos Rodríguez, apareció escribiendo `La cumparsita` en cuatro tiempos y rompió con todo. Todavía se hace dos por cuatro, cuando se hace música de antes, la milonga se toca en dos por cuatro".

Lejos de tradicionalismos absurdos, para Montironi lo que vale es la preservación de una sonoridad pura: "A mí el tango electrónico no me va. Cuando estábamos con Salgán en el Trottoirs de Buenos Aires, en París, apenas empezamos a tocar con el trío me sacó el micrófono a mí, se sacó el micrófono del piano y le dejó un poquitito nomás para la guitarra de De Lío, porque tiene menos sonido que el bandoneón y el piano. Además, allá gustaba mucho la música pura. Es distinto a acá, que tocan electrónico, que ponen batería. Nosotros en el 78, cuando fuimos a Madrid, le pusimos micrófono al bandoneón, y estábamos en Madrid pero se escuchaba desde Barcelona, así que casi nos matan (risas). La música tiene que ser pura".


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-25060-2010-08-27.html

martes, 24 de agosto de 2010

MUESTRA PENSAMIENTOS FOTOGRAFICOS, DE GUSTAVO FRITTEGOTTO Y ALUMNOS


MUESTRA PENSAMIENTOS FOTOGRAFICOS, DE GUSTAVO FRITTEGOTTO Y ALUMNOS

Imágenes que develan el silencio

Aunque sean de distintos autores, las fotos se relacionan entre sí, para ver y comprender preocupaciones personales sobre los paisajes casi desiertos, de la llanura pampeana. La exposición está abierta hasta el 5 de septiembre en el CEC.



"Es un grupo de trabajos que se relacionan entre sí, donde trato de ver y comprender, a través de las imágenes y los procesos fotográficos, ciertas preocupaciones personales sobre nuestra estadía en estos paisajes abiertos, casi desiertos, donde se encuentran las ciudades y pueblos de la llanura pampeana", escribe el fotógrafo santafesino Gustavo Frittegotto sobre la muestra Pensamientos fotográficos, que puede verse hasta el 5 de septiembre, de martes a domingos de 16 a 20, en el Espacio Conexiones del Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC, Sargento Cabral y el río Paraná).

"Este recorrido tal vez se inicia con mis primeros recuerdos, en mi niñez, cuando visitaba el estudio de mi padre, fotógrafo en Arequito y más tarde con la serie Exodo Rural, de 1985, donde comienzo a trabajar como fotógrafo. En la actualidad sigo en esa búsqueda, no sólo con mis fotografías, sino también con la producción de trabajos de los alumnos en el taller". Los alumnos que exponen aquí son: María Inés Ripa, Alicia Ercole, Clara Giuliano, María Laura Sarraude, Carolina Jaramillo Vélez, Claudia Cagnone, Laura Oppici, Lucía Landucci, Martín Greco, Lucas Sallovitz y Rubén Radyk. Todas las obras se caracterizan por su extremado rigor técnico y estético, que incluye toda una alta gama de procesos de laboratorio. Gustavo Frittegotto nació en Arequito en 1960 y se radicó en 1999 en Rosario, donde tiene su estudio. Ha participado en congresos relacionados con la fotografía y su conservación y expuesto en muestras nacionales e internacionales.

Organizan esta muestra (de carácter itinerante como las anteriores del grupo) la Escuela de Educación Técnica 388 "Dr. Julio Isidro Maiztegui" de Arequito en su vigésimo aniversario junto con la Municipalidad de Casilda y el Centro de Expresiones Contemporáneas. La auspician la Asociación Amigos del Museo de Casilda y el Museo y Archivo Histórico Municipal "Don Santos Tosticarelli" de Casilda, junto a la Secretaría Comunal de Cultura de la Comuna de Arequito (Santa Fe) además de la Municipalidad de Rosario y el Gobierno de Santa Fe. El método del taller consiste en que, como fruto de la experiencia sensible, cada fotógrafo hace su interpretación de los diversos conceptos teóricos. La propuesta de Gustavo Frittegotto tiene que ver con lo intangible de la espacialidad sin límites de la pampa, una idea en la cual trabajan él y sus alumnos desde hace tiempo: mensurabilidad del aire y vacío. Esta idea alcanza un alto grado de síntesis y ascetismo en las obras de esta muestra, caracterizadas por la luminosidad y el sentido del espacio: se trata de hacer visible un puro espacio.

Una muestra anterior del taller, Pueblo campo ciudad, proponía una mirada liberada de ciertos prejuicios en la época más intensa del denominado "conflicto campo versus ciudad". "¿Retratar el ánimo en el pastizal abierto? ¿Demorarse mirando la sombra del perro que cruza la calle de un pueblo en la desolación de la siesta? ¿Cabe todavía evocar la esperanza en esta ciudad de miradas paralelas?", se preguntaba entonces Lisandro Tanzi. En un texto sobre la obra de su colega Claudia Cagnone, decía Germán Risemberg: "La fotógrafa mira. Y al mirar construye sus objetos. Mirar es ver más interpretar. Pero aquí, lo que la fotógrafa mira es, fundamentalmente, su ser mirada".

"La amplitud del horizonte, que parece siempre el mismo cuando avanzamos, o el desplazamiento de toda la llanura acompañándonos, da la impresión de algo ilusorio en esta ruda realidad del campo. Aquí el campo es extensión y la extensión no parece ser otra cosa que desdoblamiento de un infinito interior, el coloquio con Dios del viajero. Sólo la conciencia de que se anda, la fatiga y el deseo de llegar, dan la medida de esta latitud que parece no tenerla. Es la pampa; es la tierra en que el hombre está solo como un ser abstracto que hubiera de recomenzar la historia de la especie o de concluirla", reflexionaba Ezequiel Martínez Estrada, citado por el fotógrafo Javier Serenelli.

La pampa de Frittegotto y sus talleristas (un grupo compacto donde, al menos desde fuera, cuesta distinguir individualidades) es la pampa metafísica y abstracta, el paisaje que invita a la contemplación, un campo de color partido por el horizonte y compuesto de tal manera que cada foto parece registrar el silencio mismo. Capítulo aparte merecerían las connotaciones de la pregunta por la belleza del silencio en un país sin trenes y sujeto a la censura de recurrentes gobiernos autoritarios para los cuales, siempre, "el silencio es salud". La muestra también explora esto, quizá sin proponérselo.

LA MUESTRA DE BERNI QUE EL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES OFRECE POR EL BICENTENARIO


LA MUESTRA DE BERNI QUE EL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES OFRECE POR EL BICENTENARIO

Antonio Berni, citas con la historia

A través de una treintena de obras cruciales de Berni, la exposición Narrativas argentinas establece conexiones y contextos precisos para iluminar las relaciones entre el pintor y los momentos históricos que le tocó vivir.


Por Fabián Lebenglik

Algunos piensan que lo que define a un clásico (que a su vez sería el motivo por el cual su obra se sostiene, crece y atraviesa la flecha del tiempo) es que su sentido quedó congelado porque la posteridad coloca el sello de “clásicos” a las piezas que por tan transitadas se agotaron y ya no ofrecen rispideces. De modo que sus posibles aristas se fueron puliendo para transformarse en terminaciones romas. Algo así como la transformación de un plato indigesto en papilla predigerida para incluir en el Reader’s Digest.

Otros piensan lo contrario: que los clásicos son inmunes al desgaste; que lo que mantiene vivo a un clásico es la multiplicidad y complejidad de lecturas, que puede y debe continuar siendo objeto de debate; que los clásicos son el campo de disputa de ideologías en pugna por imponer sentidos y que la lucha de sentidos produce tensiones interpretativas, puntos de vista variados.

En este sentido a Antonio Berni (1905-1981) no hay que ir a buscarlo ni se puede ya descubrirlo, porque está siempre ahí. Cualquier exposición antológica sobre su obra debe ofrecer un plus, una mirada lúcida para superar la mera arqueología y generar, en cambio, lecturas pertinentes y productivas.

La muestra Narrativas argentinas, con curaduría de Roberto Amigo y Martha Nanni, que propone el Museo Nacional de Bellas Artes en el marco del Bicentenario, presenta un recorrido, según se afirma, “en torno a un destacado conjunto de su pintura, realizada entre los años treinta y los ochenta, en la que se entrecruzan decisiones estilísticas, cambios formales dentro de la figuración narrativa y la pervivencia de tópicos iconográficos. La muestra, que no se atiene a una lectura cronológica, evidencia la afirmación personal de un hacer creativo atento a la vida de los sectores populares, los obreros y los marginales. La exhibición da cuenta de un artista que unió sus intereses plásticos a su postura ideológica, cuestiones presentes en el carácter político y social de su producción. Recorrer su pintura invita a reflexionar sobre algunos tópicos de la historia y la plástica argentinas del siglo XX”.

El título de la muestra indica la condición discursiva de la pintura de Berni, junto con una pertenencia territorial y geopolítica.

El curador Roberto Amigo, en su texto para el catálogo, se para en los principales procesos históricos del siglo veinte y toma la categorizacón del historiador británico Eric Hobsbawm. “Es posible agrupar la obra del artista –apunta Amigo– dentro de aquellos bloques que señaló el historiador británico en su clásico Historia del siglo XX. 1914-1991, para interpretar el pasado siglo (‘era de las catástrofes’, 1914-1945; ‘edad de oro’, 1945-1973, y ‘derrumbamiento’, 1973-1991).”

La formación artística, desde el siglo XIX y hasta las primeras décadas del XX, no se consideraba completa en la Argentina sin el canónico viaje a Europa –el viaje hacia la pintura–, que Berni consigue gracias a dos becas. En 1925 llega a Madrid, en tiempos en que España –ya extinguido el furor de las vanguardias– pasaba por una etapa cultural relativamente pobre de la cual el artista rosarino rescata una ineludible tradición pictórica (en el texto citado se anotan cinco pintores que marcaron en distintos sentidos a Berni: El Greco, Goya, Velázquez, Zurbarán y Murillo). El joven pintor argentino decide entonces ir a París, donde vive cuatro años. Allí se especializa en grabado con Max Jacob y se pone en contacto con la aristocracia surrealista y dadaísta: Louis Aragon, André Breton, Marcel Duchamp, Tristan Tzara, Salvador Dalí, Paul Eluard y Luis Buñuel. Era el período de entreguerras, cuando la realidad parecía moverse frenética, de crisis en crisis, hacia una nueva, inevitable, guerra mundial. En París los códigos de ruptura de las vanguardias funcionaban como señal clave y salvoconducto de los artistas e intelectuales europeos, relacionados todos entre sí, que presentían en sus obras el horror inminente. Berni había sido absorbido de manera apasionada por todo aquel abanico de estéticas y se aboca a pintar cuadros surrealistas, hacia fines de la década del veinte.

Se conecta también con los argentinos residentes en Francia y expone junto con los que formaban el “Grupo de París” (Badi, Basaldúa, Butler y Spilimbergo). Por esa época se introduce en dos de los sistemas de pensamiento que tendrán enorme influencia en la historia de las ideas del siglo XX, el psicoanálisis y el marxismo: el inconsciente y la conciencia de clase conforman un sustrato futuro de su obra.

El año de la vuelta de Berni a la Argentina, 1930, coincidió con el inicio de la historia siniestra de medio siglo de golpes militares y dictaduras. Es el año que hace bisagra en su pintura, porque el pintor abandona el surrealismo poco tiempo después. “El artista está obligado a vivir con los ojos abiertos –decía Berni–, y en ese momento la dictadura, la desocupación, la miseria, las huelgas, las luchas obreras, el hambre, las ollas populares, eran una tremenda realidad que rompía los ojos.”

El comunismo (primero como afiliado y luego como alguien cercano) es el prisma desde el cual Berni interpretaba la política. Amigo liga con detalle el contenido iconográfico de cada una de las obras con las discusiones y estrategias del PC y su adaptación a estas pampas.

También se señala su indefinición respecto del peronismo, lo cual no impidió que siempre intentara comprenderlo. En su texto, Amigo profundiza en cada obra, en su técnica, sus sentidos, su relación directa, oblicua o cifrada con el contexto; en el marco de las discusiones políticas, ideológicas, religiosas, reconstruyendo el marco histórico y las posibles claves interpretativas de la época. El diálogo con cada momento, las polémicas y luchas (por ejemplo en confrontación con la Acción Católica en los años treinta); así como la puesta en imagen de los puntos de vista del PC sobre la cuestión nacional, la autodeterminación, los pueblos originarios, la situación obrera, las consecuencias de la crisis del ’30, etcétera.

En el cruce de las técnicas (temple, óleo, técnicas mixtas), imágenes, luchas políticas y simbología religiosa de Berni, el catálogo cita un fragmento furibundo que los obispos argentinos lanzaron en 1931: “Los tiempos son duros para las almas: el paganismo de las ideas y de las costumbres se va enseñoreando de los pueblos y de los gobiernos, de las leyes, de la prensa, de las cátedras y de la vida social, de las diversiones públicas y de las relaciones domésticas [...]. No podremos luchar contra los nuevos enemigos y contra la nueva táctica, con las armas de antaño y con la táctica de otros tiempos. Sería deplorable la suerte del más intrépido caballero, si cometiese la imprudencia de presentarse ante una ametralladora moderna, con la lanza de Alejandro, con el escudo de Julio César y con la espada del Cid. No restamos ningún mérito a los antiguos paladines, pero sabemos que aquellos héroes se valdrían hoy en día de otra clase de instrumentos y de táctica diferente, conservando el mismo valor y desplegando igual maestría. La nueva organización del apostolado seglar, denominada Acción Católica, es un regalo que nos envía la Divina Providencia, para ayudarnos a triunfar con mayor éxito, en las nuevas batallas del Señor”.

También la muestra resulta elocuente respecto de la obra berniana de las década del cincuenta y sesenta, en contrapunto con el peronismo y luego la invención de los personajes Juanito Laguna y Ramona Montiel y sus itinerarios ideológicos. En los años sesenta Berni ya es un artista consagrado.

Un terreno delicado es la posición de Berni durante la última dictadura, en la que sus temas siguen siendo críticos, pero no sus gestos ni su actuación pública.

En este punto, respecto de la actitud de Berni durante los años de la dictadura que le tocó vivir, el curador sostiene que “el artista mediático Antonio Berni acepta un pacto: exposiciones oficiales, fotos en la prensa, honores institucionales, pero no ocupa ningún cargo en el régimen y continúa en algunas de sus pinturas con la denuncia al sistema represivo, sin siquiera apelar a las metáforas para evitar la censura; son obras tan explícitas como las de los años cincuenta, que no necesariamente deben ser expuestas. Para ello estaba su obra histórica, sus Juanitos, su pintura neoyorquina, obras como Contraste o Tailor, donde la denuncia –resuelta en contraste de color/blanco y negro para las figuras “sociales”– es de la sociedad de consumo americana”.

La producción de Berni es un yacimiento artístico y si el Bicentenario ofrece la posibilidad de la reflexionar retrospectivamente sobre el país, su pintura permite muy especialmente una mirada política. Así, los procesos históricos y sociales establecen vías de lectura privilegiada, que en alguna medida podrían perderse si no se recuperara el contexto en el cual fue hecha. En este sentido, la treintena de obras que conforman la exhibición están muy bien elegidas para pensar el siglo XX argentino a partir del cruce de coordenadas artísticas y políticas.

En MNBA, Libertador 1473, hasta el 3 de octubre.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/6-19050-2010-08-24.html

domingo, 22 de agosto de 2010

LEONARDO BOFF Y EL AGUA: EL MANIFIESTO DE ROSARIO PARA AMERICA LATINA.


LEONARDO BOFF Y EL AGUA: EL MANIFIESTO DE ROSARIO PARA AMERICA LATINA.


Agua como derecho y bien universal

En el Manifiesto de Rosario se estableció que el agua es vitalidad y que atraviesa toda existencia, animal, vegetal y a todo ente inorgánico. Al ser el agua, vida en sí en nuestra Tierra, es un derecho de toda la naturaleza. No es una mercancía. No es objeto de apropiación privada. Pertenece al bien común universal. Por ello, tiene que estar en manos públicas y comunitarias.



Por Aníbal Ignacio Faccendini *

El documento que hicimos con Leonardo Boff, denominado "Manifiesto de Rosario sobre el Agua", tuvo su día de gloria. El viernes trece de agosto de este año, fue ampliamente apoyado por la Universidad Nacional de Rosario, el Ministerio de Aguas y Servicios Públicos de la provincia de Santa Fe, el Ente Regulador de Servicios Sanitarios, la empresa Aguas Santafesinas, representante del Ministerio de Trabajo, organismos ambientales, entidades de derechos humanos y sociales, como así también distintos credos religiosos. Todos adhirieron entusiastamente a esta declaración en una reunión en el rectorado de nuestra universidad pública. Allí, junto al gran pensador brasileño expusimos la declaración de Rosario.

Cuando elaboramos el Manifiesto conjuntamente con Leonardo, era indudable que el espíritu que nos guiaba era y es la democratización del acceso al agua, no sólo del hombre sino también de toda vida. Coincidimos en la instalación prioritaria en nuestra cultura del biocentrismo desplazando así, al antropocentrismo. La vida es la reina de la naturaleza. O sea, la naturaleza es la soberana en sí y para sí. Hay que romper con toda monarquía o actitud principesca del hombre sobre lo existente. La modernidad positivista, impuso la ajenidad, esto es, el hombre por fuera de su contexto. Necesario para dominar y conquistar. Se tuvo que ubicar al humanismo por fuera de la naturaleza. Pues se conquista lo ajeno, lo que está por fuera de sí.

El mercado, la modernidad, son grandes planificadores de desastres en nuestra única comunidad que es la Tierra. La lógica del sistema es que a toda vida se le puede imponer la mecánica mercantil, es decir hacer negocios y ganancias. Todo, a dicha visión, es una gran mercancía que cosifica toda creatividad. El mercadocentrismo, es un gran impulsor del tedio y de su procedente cotidiano el aburrimiento. Porque expande la falsa idea de la certeza, típica del positivismo y del cálculo. Sabemos, supuestamente, lo que vamos hacer y repetir todos los días, aún después de muerto. Es la vida para el consumo. ¿Y la vida para la naturaleza? ¿cuándo?.

El agua, desde la modernidad líquida (neomodernidad) nos viene a decir que existe la incertidumbre y que puede escasear gravemente en el año 2050. Se calcula que la población mundial treparía a nueve mil millones de personas, de los cuáles aproximadamente cinco mil millones no tendrían integral acceso al agua y a saneamientos. Lo que más lo padecerían serían los países del sur. También, lamentablemente se avizorarían guerras por el agua. Los mercantilistas ya hablan del "oro azul" equiparándolo con el "oro negro" del petróleo. Vale aclarar, que se puede vivir sin petróleo pero no sin agua. La diferencia es oceánica y no corresponde la equiparación. Hay vida más allá del mercado.

El Manifiesto de Rosario, toma del agua, su metamorfosis constante. Pues, es vitalidad que atraviesa toda existencia, animal, vegetal y a todo ente inorgánico. Al ser el agua, vida en sí en nuestra Tierra, es un derecho de toda la naturaleza. No es una mercancía. No es objeto de apropiación privada. Pertenece al bien común universal. Por ello, tiene que estar en manos públicas y comunitarias.

Durante veinte años he luchado, para que el agua sea un derecho humano fundamental, parecía otrora un reclamo imposible. Sonaban entonces lo dicho por Max Weber cuando planteaba que "Es una verdad probada por la experiencia histórica que en este mundo sólo se consigue lo posible si una y otra vez se lucha por lo imposible". En julio de este año, se hizo realidad este derecho tan esperado. La ONU, por iniciativa de Evo Morales, declaró el acceso al agua y al saneamiento como un derecho humano esencial. Es un gran paso. Va a ser ahora difícil para los estados nacionales y para la comunidad internacional, hacer la vista gorda ante los tres niños que por minuto mueren en el mundo por no acceder a agua segura o a las dos millones de personas adultas que mueren por año por contaminación hídrica. Y, así podríamos seguir enunciando este genocidio silenciado y naturalizado.

Conversando con Leonardo Boff, coincidíamos en que la problemática del agua es más grave que la del cambio climático. Sin embargo, el problema ambiental se agudizaría si a la escasez se le sumaba el calentamiento de la Tierra.

El profesor Ricardo Petrella, referente mundial de la temática hídrica y director honorario de la Cátedra del Agua de la UNR que presido, ha señalado que la escasez ambiental de esta esencial sustancia se debe fundamentalmente a factores políticos. Los estados nacionales no se hacen cargo de la situación y los organismos supranacionales tampoco han resuelto medidas idóneas que pongan límite a este genocidio planetario. Tampoco los países desarrollados son solidarios con los del sur para que puedan contar con recursos económicos para desarrollar los servicios sanitarios. Los estados del norte pretenden que los del sur sean custodios de los reservorios de agua dulce ante la escasez. Ya que la población de éstos no acceden por falta de inversiones. Semejantes asimetrías se deben resolver con paz, cooperación y solidaridad. Por ello, en el "Manifiesto de Rosario sobre el Agua" para América Latina, planteamos que la Conferencia por el Cambio Climático a realizarse en Cancún (México) los primeros días de diciembre del corriente; se considere la temática del agua, como punto prioritario e independiente dentro de la agenda de la conferencia, para que consagre una solución para que no quede impune semejante y actual catástrofe ambiental.

Tenemos que desracionalizar la modernidad. El cálculo cartesiano y la ciencia que no piensa, nos hizo abandonar el asombro. Es el asombro el que nos conecta con la realidad manifiesta para transformarla.

* Coautor con el Dr. Leonardo Boff del "Manifiesto de Rosario sobre el Agua". Director Profesor de la Cátedra del Agua de la UNR. Doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales. Docente de la UNR.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/18-24984-2010-08-22.html




WALTER OPERTO Y SU PUESTA DE "MATE A UN TIPO" DE DANIEL DALMARONI.


WALTER OPERTO Y SU PUESTA DE "MATE A UN TIPO" DE DANIEL DALMARONI.

La familia normal en clave criminal

La obra plantea la historia de un hombre que en la intimidad de su hogar, le confiesa a su esposa que ha matado a otro hombre. A través del humor negro, el texto conduce al espectador por los laberintos del matrimonio y la familia.



Por Julio Cejas

Uno de los autores nacionales que comenzó a delinear una dramaturgia propia y que es considerado como un especialista en desnudar a partir del humor corrosivo, la otra cara de la familia que supimos conseguir, es sin dudas el platense Daniel Dalmaroni. Este prolífico dramaturgo ("Burkina Faso", "New York", "Una tragedia argentina", "Cuando te mueras del todo", "Maté a un tipo", "La vida de los demás", "Las malditas", "El secuestro de Isabelita", "Los opas", "Como blanca diosa", "Lucha libre" y "Splatter rojo sangre") escribió el guión original junto a Erika Halvorsen de la cibernovela "Amanda O", con Natalia Oreiro y Luciano Castro. Precisamente una de estas obras -"Maté a un tipo"- fue la elegida por el director Walter Operto para montar su último trabajo que puede verse todos los sábados a las 21.30 en el Centro Cultural La Nave (San Lorenzo 1383).

Operto, que también tiene una larga trayectoria como autor ("La Bicicleta", "La ideología me mata, te mata, nos mata", "A mí no me la van a contar") dialogó con Rosario/12 acerca de esta nueva propuesta.

"A veces me olvido de que además de director soy autor, aunque primero llegó el autor, me gusta mucho dirigir mis propios textos y también siento un gran placer dirigiendo textos que escribieron otros, como es el caso de éste de Daniel Dalmaroni", explicó.

-¿Qué factores intervienen a la hora de elegir un texto para dirigir?

-La cuestión sería pensar cuándo un director elige dirigir un determinado texto. En mi caso eso sucede cuando aparece la "coincidencia", es decir cuando en la lectura del texto el director exclama algo como: `¡Está bárbaro, está bárbaro, esto es lo que yo quiero decir desde el escenario!'. Y el paso siguiente entonces es ir a Argentores y solicitar la correspondiente autorización- dijo Operto.

Pero sin duda la elección del elenco es otro de los pasos vitales para sostener la solidez de estas "coincidencias" con el autor, como las llama el director que en esta instancia confió en Enrique "Quique" Marín, Romina Zencich, Leonela Frezotti y Javier Fernández, para dar cuenta de los personajes. "El elenco de actores lo `heredé', por decirlo de alguna manera, del taller de Oscar Medina, ese inteligente y valioso director rosarino dedicado a full, en estos años, a una rigurosa formación de actores. Los cuatro fueron y siguen siendo sus alumnos, destacados alumnos, por cierto", aseguró el director.

Con respecto al proceso de creación y la relación entre el grupo y su coordinador, el director de la obra, destaca el tiempo de los ensayos y el clima de trabajo como factores fundamentales a la hora de los resultados obtenidos. "El trabajo de construcción de la puesta fue rápido y muy placentero, y por suerte, no fue más allá de los cuatro meses de trabajo. Quiero destacar esto del tiempo como un mérito a seguir, porque cuando el período de ensayo se estira, generalmente ocurren dos cosas: O el director se cansa de los actores o los actores se cansan del director", plantea Operto.

La obra "Maté a un tipo", estrenada originalmente en la ciudad de La Plata cuenta con más de 15 versiones en el mundo, lo que demuestra la vigencia de un autor como Dalmaroni, cuya obra "Una tragedia argentina", se representó a comienzos de este mes en Rosario, en una notable versión de la Comedia de la Universidad Nacional del Litoral (UNL, producción 2008), con dirección del entrerriano Lito Senkman.

Por su parte la versión rosarina de "Maté a un tipo", según palabras de su responsable, goza hasta el momento de una buena repercusión de público, lo que ratifica lo acertado de la estrategia de un autor que se impone más allá de las fronteras de su propio país.

"Ahora estamos cosechando lo que sembramos y la cosecha es buena, nos gusta hacer la obra cada sábado, nos gusta registrar las energías del público, sus comentarios a la salida y sus risas acalladas durante la función, en síntesis, nos gusta hacerla", dice Operto reconfortado ante el impacto de su trabajo y el del elenco de la puesta.

La obra plantea la historia de un hombre que en la intimidad de su hogar, le confiesa a su esposa que ha matado a otro hombre. Este episodio dentro del particular contexto familiar, pasará a transformarse en un hecho cotidiano. La esposa en su desesperado intento por alejar a su esposo del crimen cometido, terminará convirtiéndose en su principal encubridora, esta actitud contagiará al resto de la familia y desnudará los instintos destructivos de sus "pacíficos" integrantes. A través del humor negro, el texto conduce al espectador por los laberintos del matrimonio y la familia a través de un lenguaje que parece un compedio de los lugares comunes en las relaciones de pareja. Todos caerán en el furor asesino y se podrá ver cómo la familia puede encubrir los horrores más terribles. El vaciamento de sentido sólo dejará lugar al disparate, como único modo de relacionarse.

Walter Operto, autor y director es un defensor a ultranza de la literatura dramática y se permite incluir, en esta última propuesta, a Dalmaroni, a quien incluye entre los grandes dramaturgos nacionales.

"A mi entender, considero que la dramaturgia de Dalmaroni está en línea con los grandes textos que escribieron dramaturgos como Ricardo Monti, Roberto Cossa o Griselda Gambaro, textos y situaciones que perduran más allá de las modas".

Completan el staff de este trabajo, Natalia Operto, responsable de la Iluminación, Federico Fernández Moreno: Operador Técnico y encargado de la Asistencia. Patricia Rabbiosi creadora del diseño sonoro y Marta Zonca que colaboró en Vestuario y caracterizaciones.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-24982-2010-08-22.html

ESPECIALISTAS DISERTARON EN EL MARCO DEL FESTIVAL BAFICI ROSARIO


ESPECIALISTAS DISERTARON EN EL MARCO DEL FESTIVAL BAFICI ROSARIO

Cine de autor y films independientes

Tres miradas de saber teórico y práctico indagaron al cine independiente y de autor desde diferentes ópticas. La presencia de Edgardo Cozarinsky es uno de los regalos mejores del Bafici Rosario que cierra hoy con una nutrida programación.



Por Leandro Arteaga

En un marco ideal como el que supone la sala de cine El Cairo, la muestra Bafici Rosario, que culmina hoy, reunió durante la mañana del sábado a tres destacados representantes del territorio cinematográfico: Sergio Wolf (actual director del Bafici, investigador, guionista y realizador), David Oubiña (investigador y docente), y Edgardo Cozarinsky (escritor y realizador).

Con una concurrencia mediana que extrañó una presencia numerosa de estudiantes y realizadores, tal como la característica de la actividad hacía suponer , los tres panelistas expusieron sus respectivas miradas acerca del cine de autor y del cine independiente. Recapitulamos, a continuación, parte del diálogo.

David Oubiña: La "política de los autores" ha sido aquello que (la revista) Cahiers du Cinéma, durante los años "50, interpretó como una especie de máquina de guerra contra el denominado "cine de calidad" francés. Pensaba en la política de los autores y en la diferencia entre ese momento, en donde la idea de autoría era realmente una máquina de guerra, y en lo que se ha transformado después. Cuando la política de los autores baja a Estados Unidos se traduce como "teoría de los autores", y luego lo hace como "cine de autor". Uno podría hacer casi un recorrido, una evolución del término, desde "política de los autores" a "teoría de los autores" y "cine de autor". Hay un momento de la política de los autores que se podría pensar como supuestamente arbitrario o caprichoso, donde los autores eran aquellos a los que Cahiers du Cinéma señalaba como tales, pero también es cierto que en ese momento el término tuvo precisamente la posibilidad de definir un nuevo cambio. (Jean Luc) Godard diría muchos años después que "cuando nosotros hablábamos de política de los autores todo el mundo pensaba en la palabra autor, mientras que habría que haber prestado atención a la palabra política". La política de los autores es sobre todo un instrumento en el sentido más estratégico, es como la avanzada que de algún modo abre el terreno para las películas de los cineastas de la Nouvelle Vague. Pero este término, en la medida en que se convierte en una teoría "algo que en verdad nunca fue, para bien o para mal , se vuelve parte del universo de la jerga académica. Incluso, después, se empieza a hablar de "cine de autor". Curiosamente, el cine de autor termina convirtiéndose justamente en aquello que la política de los autores refutaba. El cine de autor es casi el nuevo cine de calidad, el cine culto, el cine de arte. Un género con las mismas convenciones que otros géneros. Si en algo interesa la política de los autores es que si uno tuviera que rastrear el origen del cine alternativo, del cine independiente, tal como lo pensamos nosotros, está allí. Más allá de todas las críticas o defensas, lo que tiene de útil, de valioso, es que me parece que ahí está el germen de lo que luego va a ser el cine independiente, alternativo.

Edgardo Cozarinsky: Puedo decir, en cierto modo, que uno está condenado a ser autor. Yo he tenido un recorrido muy zigzagueante. En un momento intenté hacer un cine, digamos así, de difusión masiva, pero terminó siendo una película más de autor que otras. Uno deja una marca personal en lo que hace. Hay gente que la deja más que otros. Lo que tiene de interesante es que este tipo de cine artesanal representa hoy una alternativa de resistencia a los procesos más notorios de la economía mundial, a lo que me refiero es al hecho de que las nuevas técnicas, a través del uso del video, han permitido hacer no solamente video arte sino cine. Entiendo por "cinematógrafo" un uso determinado del lenguaje, del tiempo, de la imagen, y de la relación entre imagen y sonido; el video lo ha puesto al alcance de una cantidad de gente que no hubiera podido acceder a las formas de un cine más tradicional de consumo. En muchas de las programaciones, como es el caso del Bafici, se puede ver un verdadero uso del lenguaje cinematográfico que hoy lo autoriza el video. Así como hay un cine de gran espectáculo que ha tratado de derrotar a la televisión con el uso de recursos virtuales, el cine artesanal propone un uso de los tiempos y de los valores plásticos que no está necesariamente al alcance de cualquier película de consumo masivo. En cuanto a cohabitar en el mismo edificio es cierto, recuerdo que cuando se estrenaban películas como El año pasado en Marienbad o El eclipse, en Buenos Aires se estrenaban en unos catafalcos que hoy no existen, ya sea el Metropolitan dividido en varias salas, que era también teatro , el Gran Rex abierto para recitales con cantantes y músicos internacionales , Sin aliento se estrenó en el cine Ópera, que funcionaba como teatro para musicals importados. Es evidente que lo que hace cincuenta años rompía con las reglas de un cine tradicional podía llegar a un público masivo, hoy no es el caso. Creo que la difusión del dvd y de las salas alternativas configura nuevas posibilidades de acceder al cinematógrafo, como yo digo, un poco guiándome por Bresson quien proponía la palabra tradicional, con todas sus sílabas, a la banalización "cine". Películas como las que se han podido ver aquí, todas exploran posibilidades del cinematógrafo que hoy no se verían en un tipo de producción institucional.

Sergio Wolf: Para mí hay un nombre en el cine argentino de los sesenta que es probablemente el que menos éxito tuvo de quienes filmaron en aquellos años, que es el de Manuel Antín, quien representa, de algún modo, una idea de relación con lo que pasó después. En los finales de los setenta, por otra parte, aparece un cine que ha sido denominado underground, a través de las películas de Alberto Fischerman, de Hugo Santiago; es un cine que prefiero denominar "conspirador". Uno podría pensar que la historia del cine argentino tiene dos lecturas, dos líneas que están en colisión permanente: una es la oficial, la otra es la alternativa, la conspiradora, la irreductible. Por supuesto que el cine argentino de los años setenta tuvo muchos éxitos: La Patagonia rebelde, Quebracho, La tregua; pero el cine también podía tomar la línea alternativa o la del cine clandestino, a través del Grupo Cine Liberación o del Cine de la Base. Quiso la historia del cine argentino que lo que se impusiera como cine político, como alternativo, fuera el cine literal y político de Solanas, el de Gleyzer; pero me gusta pensar que el cine político era el otro, era el de Invasión, el de Puntos suspensivos, el de The Player vs. Angeles caídos", concluyó.

HOMENAJE A RUBEN JUAREZ, DENTRO DEL FESTIVAL DE TANGO


HOMENAJE A RUBEN JUAREZ, DENTRO DEL FESTIVAL DE TANGO

Ese inolvidable fueye blanco

En el Teatro Alvear, la Orquesta del Tango de la Ciudad entregó un caluroso doble programa. Primero recordó al bandoneonista y cantante desaparecido en mayo y luego hizo vibrar a la multitud con Piazzolla, Troilo y Carlos García.



Por Karina Micheletto

Como todos los jueves al mediodía, las colas frente a las puertas del Teatro Alvear dan un toque distinto a la calle Corrientes, la sacan de su ritmo diurno de día de semana. Es que los conciertos gratuitos de la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires ya son un clásico con hinchada propia. Incorporados a la programación del Festival de Tango, como el del jueves pasado –y el que vendrá–, resultaron una suerte de catarsis de pasión tanguera, materializada en dos colas que daban vuelta sendas esquinas: hacia un lado, los que tenían entradas; hacia el otro los que reclamaban como derecho adquirido el ser parte del público fiel de la Orquesta. El entusiasmo siguió adentro cuando un doble programa tanguero propuso un homenaje a Rubén Juárez, y siguió luego con la actuación de la orquesta. La formación desplegó otro homenaje implícito, en este caso al maestro Carlos García, quien fue director de este organismo estable desde su creación, en 1980, hasta 2006.

Lo primero fue el homenaje a Rubén Juárez, en una serie de participaciones fuera del programa anunciado: Lucila Juárez (hija del bandoneonista, cantor y compositor fallecido el 31 de mayo pasado), Julia Zenko, Chico Novarro, Pepo Ojivieki, Raúl Lavié y Guillermo Fernández mostraron, cada uno a su turno, un continuo de temas homenaje con más buena intención que ensayo, con rienda suelta para la emoción del recuerdo. Hubo espacio para las anécdotas, para “Aguante negro”, un tema que lo recuerda. Y sobre todo para el eterno bandoneón blanco de Juárez, bien custodiado por la ejecución de Horacio Romo. Todo un cuadro de melancolía tanguera expandida, que a Juárez le habría encantado, con su proclama de “¡Viva el tango!”.

Fuera del efecto que llegan a producir las formas del recuerdo –cuando este recuerdo está marcado por el cariño y la admiración–, lo más potente del segmento estuvo dado por el propio Rubén Juárez, desde un video proyectado en pantalla gigante. Después de una serie de fotos que lo mostraban compartiendo su humanidad con Goyeneche, con Sandro, con Yupanqui, con Piazzolla, Troilo, Pugliese, Rivero y tantos otros, el hombre del fueye blanco volvió a interpretar desde la pantalla que dominaba el escenario del Alvear, “Tinta roja”, en bandoneón y voz, con ese sello desbordado con el que hacía de cada tema uno único cada vez. “Pido permiso, señores, este tango canta así”, se lo escuchó decir, antes de soltar su tango a cantar.

Llegó luego la actuación de los dueños de casa, tratándose del Alvear. La Orquesta del Tango de Buenos Aires, en la que forma gente como Enrique Roizner, Ricardo Lew y Julio Pane, actuó bajo la dirección de sus tres maestros, Raúl Garello, Néstor Marconi y Juan Carlos Cuacci. El programa incluyó, además de “Otoño porteño” y “Verano porteño”, de Piazzolla, “Pa’que bailen los muchachos”, de Troilo, y una selección de milongas candombe arregladas por Marconi, tres obras a modo de homenaje a García. “Mi estrella azul”, uno de sus temas más representativos, “El académico” –que firmó junto a Garello en homenaje a Racing–, y un estreno. “Tributo a Carlitos García”, con letra de Oscar del Priore –el historiador del tango es el presentador de la Orquesta, desde su primera actuación– fue mostrado en sociedad con la dirección de Marconi, que le puso música al tema, y la voz de Marcelo Tomasi. Un recitado de Del Priore recordó a García: “De todos los pibes, el más veterano”.

El próximo jueves la función de la orquesta también será parte de la programación del Festival de Tango, esta vez con la participación especial del bandoneonista Juan José Mosalini. Para hoy, el Festival de Tango propone algunos momentos destacados: un segmento vespertino para chicos con la actuación del Momusi, junto a conciertos de Raúl Lavié, Juanjo Domínguez, Sonia Possetti y Adriana Varela, son algunas de las posibilidades de la agenda gratuita del día.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-19017-2010-08-21.html

viernes, 20 de agosto de 2010

Charla: Ambiente, Sociedad y Bicentenario


Hora 31 de agosto · 16:00 - 21:30

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Lugar Salón de los Escudos, Senado. 51 entre 7 y 8, La Plata

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Las comisiones de Derechos Humanos y Garantías, y de Ecología, Medio Ambiente y Desarrollo Humano invitamos a una charla en la que disertarán Horacio De Belaustegui, presidente de la Fundación Biosfera, y Alcides Aguirre, presidente de Brisa Social ONG.

miércoles, 18 de agosto de 2010

COMIENZA HOY EL SEPTIMO ENCUENTRO NACIONAL DE MUSICOS POPULARES


COMIENZA HOY EL SEPTIMO ENCUENTRO NACIONAL DE MUSICOS POPULARES

Donde confluyen nuevos y consagrados

Con actividades en sala Lavardén, La Comedia y el Centro Cultural Parque de España, el encuentro propone talleres y conciertos. Actuarán Teresa Parodi y Peteco Carabajal, entre los de gran trayectoria. Y otros que merecen conocerse.


Por Edgardo Pérez Castillo

El Encuentro Nacional de Músicos Populares tuvo su primera edición en 2004, cuando por los escenarios de La Comedia y el Bernardino Rivadavia pasaron músicos de la talla de Jorge Fandermole, Juan Falú, Aca Seca Trío, los Cuchillo de palo, Raúl Carnota, Manolo Juárez y el Chango Farías Gómez. Al año siguiente, la propuesta se ampliaría con el lanzamiento de los talleres de Grandes Maestros y, con el correr de las ediciones, se sumarían nuevos nombres de fuste (como el de Mercedes Sosa, homenajeada en la tercer edición, el Negro Aguirre, Ildo Patriarca, el Zurdo Martínez, Ramón Ayala, Eduardo Spinassi o Suna Rocha). También se repetirían algunos valores representativos y, fundamentalmente, se sostendría una línea: la de convocar a artistas interesados en la búsqueda, en la intención de recorrer nuevos caminos dentro de la música popular argentina.

Respetando esos preceptos, el Encuentro creció en convocatoria y prestigio, y hoy lanzará su séptima edición, que diseminará sus actividades en el Centro Cultural Lavardén (Sarmiento y Mendoza), el teatro municipal La Comedia (Mitre y Ricardone) y el Centro Cultural Parque de España (Sarmiento y el río). Durante seis jornadas, se alternarán talleres y conciertos, de los que participarán, entre otros, Juan Falú, Oscar Alem, Chango Spasiuk, Jaime Torres, Hilda Herrera y Hugo Fattoruso. Impulsado por una comisión organizadora que lleva adelante su labor sin fines de lucro, el Encuentro es coproducido junto a la Municipalidad de Rosario, el Gobierno de Santa Fe y, a partir de este año, de la Secretaría de Cultura de la Nación.

Integrante del grupo organizador, Juancho Perone valorizó ese respaldo: "Lo más importante para nosotros, en palabras de José Luis Castiñeira de Dios, es que el Encuentro es el más importante de la música popular en Argentina, y que por eso no podían dejar de apoyarlo. Nos parece importantísimo, no es poca cosas que un evento organizado de manera independiente tenga la coproducción de Municipalidad, Provincia y Nación".

En ese sentido, el músico remarcó: "Por suerte por ahora podemos seguir manteniendo la independencia en el armado de la programación, que es fundamental para este tipo de eventos. Acá debatimos mucho el nivel en los que se mueven comercialmente o trabajan ciertos artistas que no tienen que ver con el espíritu de la gente que viene al encuentro. Algunos están más discutidos, pero hay otros que tenemos claro que no vendrían. Después hay casos como los de Teresa o Peteco, que tienen trayectorias de las que no quedan dudas, que han estado a la vanguardia".

A lo largo de las seis primeras ediciones del Encuentro, la comisión organizadora logró sostener una línea al momento de realizar las convocatorias, hecho que le valió el voto de confianza de un público que asiste a los conciertos confiando en esas selecciones. Puertas adentro, los organizadores siguen firmes en la idea de dar a conocer artistas de valía que todavía no han sido descubiertos por el grueso de los asistentes. "A través de figuras ya aceptadas por el público tenemos la posibilidad de hacer conocer un montón de otras voces. Artistas que, de otra forma, no podrían venir, grupos como Matereré, un cuarteto de marimbas de Misiones. Ahora la gente ni pregunta. Sé que no los conocen, pero confían en la programación que estamos armando", precisó Perone.

Y concluyó: "Hacer el público es lo que lleva tiempo y lo que hace que puedas errarle feo. En el Encuentro se ha creado ese público. De hecho, hay 600 inscripciones a los talleres. Evidentemente ese espacio tenía gente, pero faltaba crearlo".

En ese marco, y ya con pocos cupos disponibles, algunos de los talleres que se realizarán este año son el de Ensamble, a cargo de Lilián Saba, Técnica vocal, con Lorena Astudillo, Tocar escuchando (a cargo de Juan Pablo di Leone y destinado a vientistas y flautistas), Pocas Notas (para docentes de música y diagramado por Mariela Kohen) o El bajista como percusionista, por Omar Gómez. Además de los orientados al piano (con Hilda Herrera e integrantes del Cimap), la guitarra (dictado por Jorge Jewsbury) o el ensamble vocal, que estará comandado por Fernando Carmona. La programación completa puede recorrerse en el sitio www.encuentrodemusicos.com

lunes, 16 de agosto de 2010

Muestra de dibujos y fotos de los juicios a genocidas


Hora miércoles · 18:00 - 21:00

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Lugar Facultad de Ciencias Sociales-UBA. Marcelo T. de Alvear 2230, Aula 201, Ciudad de Bs. As.

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Creado por: Hijos Capital

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invitamos a la presentación de la muestra

Construcción visual de la memoria
Dibujos y fotos de los juicios a genocidas
...

Miércoles 18 de agosto a las 18:00 horas
Facultad de Ciencias Sociales- UBA
Marcelo T. de Alvear 2230, Aula 201- Ciudad de Buenos Aires


Con la participación de:

Lic. Diego de Charras- Secretaría de Proyección Institucional, Facultad de Ciencias Sociales- UBA

Prof. Mercedes Depino- Secretaría de Gestión Institucional, Facultad de Ciencias Sociales- UBA
H.I.J.O.S.

Mesa por el Juicio y Castigo
Pablo Llonto- periodista y abogado querellante por delitos de lesa humanidad
Gastón Moreira Gonçálves- hijo de Gastón Gonçálves, militante asesinado durante la última dictadura cívico-militar


La muestra continuará hasta el 27 de agosto en la Sala del Consejo (1er. piso)

H.I.J.O.S.
Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio
Regional Capital
www.hijos-capital.org.ar




domingo, 15 de agosto de 2010

EL GRUPO OJO DE RENO REPONE "LAS BENEFACTORAS" EN CARAS Y CARETAS.


EL GRUPO OJO DE RENO REPONE "LAS BENEFACTORAS" EN CARAS Y CARETAS.

La caridad en clave de humor negro

Esta "pensante comedia de humor negro" como la definen sus responsables, toma el escenario de Ibiza como un "no lugar", tratando de sugerir al espectador que en realidad la historia puede transcurrir en cualquier otro sitio del mundo.



Por Julio Cejas

El grupo teatral "Ojos de Reno", volvió a la escena local con la reposición de su obra "Las benefactoras", escrita y dirigida por Adrián Almaraz con las actuaciones de Alejandro Panzerini, Alexis Serenelli y Marcelo Mainini. La obra estrenada en diciembre del año pasado en Arteón, se presentó ayer en la Sala "Caras y Caretas" (Corrientes 1518), donde seguirá todos los sábados de agosto a las 22. El director y responsable de la dramaturgia, Adrián Almaraz dialogó con Rosario/12 acerca de esta creación que tiene mucho que ver con la vigencia de el humor negro en el teatro.

"La obra aborda desde el humor negro una crítica al racismo encubierto, la preponderancia actual de eufemismos y el manejo de la caridad como dominación, lo absurdo se muestra resaltado en el contrasentido entre la imagen de tres 'señoras' victorianas, su vestuario delicado y un registro de actuación que apunta a resaltar sus linajes frente a una serie de sucesos grotescos, donde lo que se quiere ocultar, aparece", dice Almaraz.

"Las Benefactoras" son Manucha, Mimicha y Memecha, tres damas de la beneficencia y titulares a su vez de la nunca bien ponderada Fundación "Happy Childrens" que llegan de veraneo a la playa de Ibiza para seguir debatiendo en ese lugar paradisiaco, el futuro de la fundación y de los 13 negritos que tienen a su cargo.

Esta "pensante comedia de humor negro" como la definen sus responsables, toma el escenario de Ibiza como un "no lugar", tratando de sugerir al espectador que en realidad la historia puede transcurrir en cualquier otro sitio del mundo.

-¿Cuál es el origen de este grupo tan particular?

-A los integrantes del grupo, los conocí en la Escuela Provincial de Teatro y Títeres, Marcelo Mainini era mi profesor, Alexis Serenelli estudiaba la Carrera de Profesorado y Lautaro Fosco que era el otro integrante del grupo original era compañero de profesorado de Primer año. Todos tenían en ese momento alguna experiencia teatral, pero eso no fue lo que me interesó, porque yo considero que mientras puedan resolver,haciendo dentro de la escena y de formas distintas, está todo el campo de lo actoral cubierto acota el director.

El grupo "Ojos de reno" se consolida a partir de las charlas y debates acerca de temas tan variados y polémicos como la discriminación, la política, la religión o la filosofía, cuestiones que el director consideraba como fundadoras del proyecto.

-¿Cuál es la forma de trabajo y el abordaje estético que utilizaste para llegar a este resultado?

-Trabajamos sobre una estructura de situación que me gustaba y sobre algunas ideas mías. A medida que ellos se sentían cómodos en el contexto, les agregaba un estímulo de tensión externo y cuando se creaba el vínculo en función de la situación les agregaba también un esquema de texto que era modificado y puesto a punto según la comodida o incomodidad del actor. Después de esto había que ponerse a escribir y asi fue, a partir de los esquemas probados y de los características de los actores cree los personajes para cada uno,su status social y cómo se relacionaban,esto en el papel ,porque corporalmente los actores ya lo estaban logrando y yo transcribí eso. plantea Alcaraz.

Después de un auspicioso estreno en diciembre del 2009, el actor Lautaro Fosco emigra a Buenos Aires y es reemplazado por Alejandro Panzerini, también alumno de la Escuela de Teatro y títeres, quedando conformado definitivamente el elenco que vuelve a la cartelera rosarina.

En "Las benefactoras", el humor está al servicio de una poética de denuncia de algo tristemente vigente. "Con respecto al humor hay mucho que decir, sobretodo del humor negro o el humor ácido, irónico o políticamente incorrecto, es un recurso que trata de sacar de la 'normalidad', todo lo naturalizado con la frase: "`Y esto es y fue así y nunca va a cambiar'", se trata de correrle el velo a lo instituido, lo institucionalizado, para ver la otra cosa, lo detrás, lo negado, la otra campana o la otra visión. El tema de los catálogos está en todos lados, Julio Cortázar decía en uno de sus cuentos que "el hombre se convierte en hombre catálogo y me parece que hay algo de verdad allí" completa el director.

El actor y docente Marcelo Mainini también se permite reflexionar acerca del humor, uno de los ingredientes fundamentales que lo acompañaron en su vasta labor con aquel grupo emblemático que fue "La Rueda, Arte y Salud".

"Recuerdo que solía encontrarme semanalmente con importantes dosis de humor negro en los hospitales cuando ibamos con un grupo de desorbitados a hacer teatro y narrar historias, a jugar con pacientes, muchos de ellos seriamente dañados por vivir, he visto en esos escenarios algunas veces, muestras de una autenticidad que no aparece en nuestra vida 'normal' cuando nos armamos para creernos importantes, serios, profundos y eternos", cuenta Mainini.

Como una especie de clave para el espectador que se adentrará en el universo de estas tres damas esperpénticas, Mainini sintetiza la importancia que tiene el humor dentro del registro de lo artístico.

"Los momentos tan jodidos necesitan de humor negro y este es cosa seria, no es la estupidez de querer demostrar que se está más allá de todo y todo resbala, es humor profundamente político y vindicatorio".

La obra contó además con el aporte de Adriana Oliva en la confección del vestuario, Beatriz Benítez en diseño de maquillaje y Amparo González Olsen que aparece en el programa de mano como El Conejo.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-24877-2010-08-15.html

martes, 10 de agosto de 2010

Exposiciones de grabado


Exposiciones de grabado



"Umbrales y ventanas", así se titula la muestra individual que inauguró ayer Pedro Sinópoli, pionero de la serigrafía en la ciudad, en la Alianza Francesa de Rosario (San Luis 846). Otra pionera de la serigrafía local, María Suardi, expone también desde ayer junto a su colega Graciela Ceconi en la sala Juan Trillas de la Asociación Cultural El Círculo (Laprida 1235, planta baja).

Con la altísima calidad técnica y estética que los caracteriza, cada cual se desarrolla en su imagen específica: Sinópoli en el paisaje (urbano, en este caso) y el color vibrante, Suardi en las composiciones abstractas generadas a partir de formas puras y Ceconi en el montaje gráfico que combina textos y flores evocando los antiguos herbarios.

Desde Cataluña, Josep Mateu, Perico Pastor, Pedro Sandoval, Josep Simó y Antoni Vidal integran la exposición "Trayectorias: 5 grabadores catalanes en Rosario", que puede verse en la Biblioteca Argentina (Pasaje Alvarez 1550), y a partir de mañana mostrarán además en simultáneo otro capítulo de la exposición en Arte Privado (Dorrego 26).


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-24808-2010-08-10.html

VII MUESTRA COLECTIVA DE FOTOGRAFIA


VII MUESTRA COLECTIVA DE FOTOGRAFIA

Recreación de técnicas


La recreación de técnicas fotográficas históricas viene siendo motivo de talleres en el marco de la muestra de fotografía La Colectiva, que está hasta el domingo 15 en el Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC, Sargento Cabral y el río). Entre las múltiples actividades relacionadas con esta séptima edición de la muestra, de la que participan 200 expositores, integrantes del Taller de Archivo Fotográfico de la Dirección de la Juventud del Gobierno Municipal de San Isidro coordinaron el domingo pasado un taller de cianotipia. El domingo, de 16 a 17, Germán Rampo ofrecerá un taller de experiencia estenopeica de exposiciones prolongadas y ese mismo día, a las 17, PH 15 dicta un taller de construcción de cámaras estenopeicas experimentales para película de 35 milímetros.

El primer sábado hubo un taller de conservación y enmarcado de fotos y este sábado, de 14 a 17, tendrá lugar el de enmarcado, a cargo de Norberto Villarreal (Calipso Arte). Hoy, mañana y pasado, a partir de las 17, se verán proyecciones por varios autores. El sábado a las 16 proyecta cortometrajes Fernando Zago. Todas las actividades son de entrada libre y gratuita, con cupos limitados. Para inscribirse, escribir a lacolectivacatalogo@gmail.com (más información en www.lacolectivafotos.com.ar).


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-24807-2010-08-10.html

SE INAUGURA HOY LA MUESTRA DE LA ARTISTA ROSARINA EN EL CCPE


SE INAUGURA HOY LA MUESTRA DE LA ARTISTA ROSARINA EN EL CCPE

Las imágenes fantasmales de Sacco

"La exposición trata sobre cuál es el espacio mínimo necesario para vivir, y de allí, la tensión que se genera entre los espacios, entre el mío y el del otro", explicó la artista contemporánea, cuyo trabajo podrá verse hasta el 19 de setiembre.




"M2: TA" es el escueto y críptico título de la muestra que se inaugura esta noche en el Centro Cultural Parque de España (Sarmiento y el río Paraná) y con la que vuelve a exponer en su ciudad la artista rosarina Graciela Sacco. Producida por el CCPE/AECID, con la participación de Sonia Becce como curadora invitada, es una exposición de obra inédita que ocupará los tres túneles de ese centro cultural y viene a continuar la indagación sobre el sentido social del espacio que la autora desarrolla en otras de sus obras. El libro Graciela Sacco M2, editado este año por el museo Castagnino+macro (que tiene obras suyas en su colección) acompaña la muestra. La misma podrá visitarse en el CCPE de martes a domingos de 15 a 20 hasta el 19 de septiembre.

M2 significa, por supuesto, metro cuadrado; y TA son las siglas de "tensión admisible", el término que se usa en ingeniería para calcular lo máximo que soporta un material (por ejemplo, el hormigón de una viga) antes de que se rompa. "Toda la exposición trata sobre eso: cuál es el espacio mínimo necesario para vivir, y de allí, la tensión que se genera entre los espacios, entre el mío y el del otro", explica Sacco.

Enmarcada en el XVI Festival de la Luz, que este año desarrolla el tema "Migraciones. Identidades en tránsito", la muestra consta de una extensa obra de pared, dos objetos y tres videoinstalaciones, una de las cuales incluye una filmación del muro que divide Cisjordania de Israel y aspira a captar las tensiones entre ambos lados.

"Hay citas de mis propias obras", relata Sacco. "Tomo el banco de escuela que presenté intervenido en 1993 cuando se cerraban los comedores públicos y lo pongo en otro lugar con la cita de un científico que dice: `La naturaleza no soporta el vacío, lo ocupará como haga falta`". La autorreferencia es un guiño a un público que trasciende el ámbito local, ya que Graciela Sacco logró lo que pocos argentinos: posicionarse, con una obra fácilmente legible y reconocible, en el panorama del arte contemporáneo global. Fue invitada a residencias de artista en Londres y París y representó a la Argentina en varias bienales. Participa anualmente en ferias internacionales y muestras suyas han sido reseñadas en publicaciones como Art Nexus y Art News.

Graciela Sacco nació en Rosario en 1956. Es empleada municipal desde 1984 y coautora, junto a Andrea Sueldo, de una monografía sobre "Tucumán Arde" publicada en 1987. Para realizar sus instalaciones, videos, acciones y objetos, se vale de un proceso fotosensible singular, denominado heliografía. Sacco describe y explica este medio artístico propio en un libro titulado Escrituras solares: la heliografía en el campo artístico (1994, Rosario, edición de autor). Allí recapitula la historia del arte gráfico, que por definición es el que permite obtener copias múltiples de una única matriz; repasa técnicas experimentales ligadas al también arte gráfico de la fotografía, y evoca al grabador Hiram Calógero, quien en la primera mitad de la década de 1940 impulsó en Rosario el desarrollo de la técnica del bromóleo (copia de bromuro a tinta grasa). La goma bicromatada fue otro procedimiento hoy en desuso pero que tuvo éxito en los salones artísticos.

Heliografía significa, en griego, escritura solar. "A partir del contacto de un haz de luz, natural o artificial, con una superficie emulsionada en una solución de sales, durante un lapso de tiempo determinado, será ésta alterada con una marca lumínica. Luego, en una cámara cerrada de vapor de amoníaco, se hacen visibles estas marcas", describe Sacco y resume, dos páginas después: "La fotografía plasma el instante; la heliografía plasma el instante en objetos que no pueden ser actores de ese mismo instante. Este desplazamiento temporal conserva intacta el `aura` de la obra". Sacco responde así a la pérdida del aura, que era el problema de la imagen múltiple, según planteaba esta cuestión el crítico alemán Walter Benjamin a mediados de los años 30 en su famoso ensayo "El arte en la época de su reproductibilidad técnica".

Cabe destacar que las técnicas de gráfica experimental fueron utilizadas en América Latina por muchos artistas que quisieron dar a su arte un sentido político. Enseñar, en talleres populares, la reproducción de la imagen con medios sencillos es aún hoy una forma de ayudar a recuperar su intrínseco poder a actores sociales excluidos del sistema. Sacco difundió estos recursos hace una década ("Escrituras solares" es un manual de heliografía que merece ser reeditado) y luego los llevó al centro del canon estético contemporáneo. El efecto que logra es inquietante: hay una sombra o aparición (la copia) que no termina de adherirse a lo real del soporte, blanco y a la vez materialmente crudo en los objetos. Esto señala algún mal del mundo. Pero paradójicamente, tanto en video como en heliografía, sus imágenes fantasmales trasuntan un vaho de impotencia.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-24806-2010-08-10.html

Información de prensa: Crisis: un cruce con las artes. Muestra en el CCC‏




La revista Crisis fue el emprendimiento cultural más importante de la primera mitad de la década del ’70 en el ámbito rioplatense. Fundada por Federico Vogelius, comenzó a editarse en mayo de 1973 con Eduardo Galeano como Director Editorial. Apareció todos los meses durante cuarenta números, hasta 1976. Cada ejemplar incluyó hasta el N° 20 una serigrafía distinta, de destacados artistas (Leopoldo Presas, Santiago Cogorgo, Líbero Badii, Ricardo Garabito, entre otros). A partir de una propuesta de Claudio Rabendo se exhibirá la colección completa de Crisis y las veinte serigrafías publicadas, además de originales de Roberto Aizenberg. Durante su transcurso, en septiembre, tendrán lugar mesas redondas coordinadas por Juan Pablo Canala y Laura Cabezas, licenciados en letras y docentes de la UBA. “A pesar de haber ingresado en el imaginario popular argentino como una publicación nombrada a partir de la simpleza de un sustantivo contundente, su nombre verdadero: ‘ideas, letras y artes en la crisis’ deja entrever la primacía de los objetos de estudio que, desde sus páginas, apuntaba a reflexionar”, señalan Canala y Cabezas en el catálogo. La muestra busca recuperar desde la plástica una de sus facetas más ricas.



Ilustración de Roberto Aizenberg



Organiza Departamento de Ideas visuales

Coordinador: Juan Pablo Pérez – Curador: Alberto Giudici

Av. Corrientes 1543, Buenos Aires

5077- 8000 int. 8316

coop Int. 8016





lunes, 9 de agosto de 2010

DIANA DOWEK, LA PINTORA DEL TRABAJADOR Y EL DESOCUPADO


DIANA DOWEK, LA PINTORA DEL TRABAJADOR Y EL DESOCUPADO

“El arte es un lenguaje que tiene en cuenta al otro”

Diana Dowek es conversadora y vital y atraviesa con sus recuerdos toda una época de Buenos Aires donde grupos de pintores trabajaban en sus obras y debatían sobre estéticas, pintura, dibujo y el vínculo con la vida y sus luchas que se reflejaba en una estética.



Por Sergio Kisielewsky

–¿Hay algún momento que pueda definir sus inicios en la pintura?

–Mi hermana dibujaba muy bien, es más grande que yo y en la escuela se dibujaba mucho más que ahora, se ilustraban las clases y a mí me gustaba mucho y empecé a trabajar como ella. Me puse a dibujar rostros y me interesaba mucho la escultura, en casa había muchos adornos de porcelana, empecé a trabajar con plastilina como loca. A los ocho, nueve años le dije a mi madre: “No voy a calcar más”. Empecé a dibujar a mano alzada y después empecé a hacer objetos, tratando de imitar esas porcelanas primero, y se las regalaba a mis compañeras, y después quise estudiar, recorrimos talleres con mis padres y una profesora mía de Dibujo en quinto grado me dijo que tenía que seguir Bellas Artes. A los 12 me preparé en MEBA (Estímulo de Bellas Artes) y a los trece di examen para entrar a la Escuela Belgrano y todo era muy académico, no era lo que yo me imaginaba, yo dibujaba cuerpos, cabezas. No teníamos desnudos. Entro previo al golpe de Estado de 1955, en el bombardeo a la Plaza de Mayo, allí murieron dos compañeras de escuela, iban en un trole y fue terrible. En mi casa mis padres eran antiperonistas, en Plaza San Martín todos los vecinos brindaban con champagne y las mucamas lloraban, eso a mí me marcó muchísimo.

–¿En qué sentido marcó a la pintura?

–El 2 de octubre se toma la escuela por parte de Julio Le Parc, Horacio Safons y hay un movimiento estudiantil que cambia toda la escuela, se pedía la Facultad de Arte. Yo me pliego al movimiento estudiantil porque veía que no teníamos modelo vivo, que teníamos nada más que yeso nato, que en dibujo sacábamos hojas de la calle y eso no me interesaba. Hay una gran efervescencia y una represión tremenda. Yo tenía 13 años y hasta los 16 fue represión permanente. Se toma la escuela, yo era compañera de Marta Minujin, estaban Pérez Celis, Raúl de la Torre que luego fue director de cine. Yo trabajaba en la plástica con una mirada diferente.

–¿En esa época se percibía quién hacía figuración y quién se dedicaba al arte abstracto?

–Mi formación era el modelado y el movimiento estudiantil hace que se cambien los planes de estudio y los profesores. Yo tuve los mejores profesores. En pintura a Torres Agüero, en grabado a Aída Carballo, en escultura a Machi, Svanacini, gente que nos ha cambiado la cabeza como el gordo Eduardo Fasulo. No existía el arte argentino. Se veía el arte en la prehistoria, en la Pueyrredón vi el Renacimiento, había una cátedra de Arte Americano.

–¿Qué estéticas la influenciaron?

–El realismo, en especial. Previo a 1959 se nos pone una intervención, siempre caíamos presos. Fuimos a La Boca, a un local que nos prestó la FORA y Le Parc y otros artistas más grandes nos enseñaban, estudiábamos ahí, los artistas íbamos a concursos de manchas, nos influenciaba el cubismo, Picasso, Braque, al mismo tiempo veo mucho cine en el Lorraine y antes del Lorraine, mi compañero pone un cineclub en la escuela. Se veía a Bresson, Godard, Visconti. Se instala un estudio de dibujos animados, nos vinculamos al cine de Resnais. En 1960 había pasado a la Escuela Prilidiano Pueyrredón.

–¿Qué significó el cambio a la Pueyrredón?

–Significó la libertad de ir a la mañana, a la tarde y a la noche. Se cambian los planes de estudio, los profesores. Teníamos elección de cátedra, los recuerdos más maravillosos de mi vida son en la Belgrano y la Pueyrredón. Por supuesto que nos pasábamos en asambleas, yo era dirigente estudiantil. Discutíamos si había que pintar, si había que hacer cine, porque estaban el Chango Monti, el fotógrafo Adelqui Camuso, el escritor Roberto Raschela, y ellos nos invitan a hacer un largometraje pero seguimos luchando en la escuela y eso me costó la expulsión, en ese entonces el centro de estudiantes estaba prohibido por la ley Jorge de la Torre, que prohibía la agremiación de estudiantes secundarios, hicimos una asamblea y caímos presos en 1964. Me casé y resolvimos con mi esposo irnos a Italia a estudiar cine. Fuimos a Italia, pero no dejamos la pintura.

–¿El cambio fue muy grande?

–Muy grande, mi marido no se adaptaba aunque fue muy hermoso todo lo que pasamos, desarrollamos alguna obra y tuve la oportunidad de hacer una muestra con artistas italianos. En ese entonces yo tenía mucha influencia de Gutiérrez Solanas, del período negro de la pintura española, y yo todo lo hacía desde el ángulo del Visconti de La tierra tiembla, como con Gutiérrez Solana. En ese momento estaba todo lo de Vietnam. Allá abrimos los ojos pero acá no se sabía nada. Convivimos con Santiago Cogorno en Liguria y en 1965 volvimos.

–¿Cuando volvió con qué se encontró, qué caminos recorrió su pintura?

–Con un país con golpes de Estado. En 1965 participé en una gran marcha para no mandar soldados a Santo Domingo, fueron un millón de personas y estaba también la situación en Vietnam. Primero era una pintura social, después más ligada a lo político, el Che impactaba muchísimo, Malvenido Rockefeller, el Cordobazo como boceto, participé de la muestra que organizó León Ferrari en Van Riel en 1967 con más de 80 artistas por Vietnam. Era una efervescencia, el Mayo Francés, el Cordobazo, Africa. Hacía muchos retratos de Onganía con los micrófonos, me influenció mucho Bacon. Vi una muestra de él en Roma en 1965. En el año ’63-’64 vino el poeta Marcos Ana al país. Había estado preso 20 años en España y desde la Facultad de Medicina nos llamaron para que decoremos y fuimos con Carlos Alonso y un grupo de artistas.

–Los pintores siempre debatieron sobre la obra. ¿Quiénes la influenciaron para seguir pintando?

–El gordo Fasulo era reconocido por todo el mundo porque hacía teatro. Con él después de la escuela caminábamos por Buenos Aires, nos explicaba las vanguardias, todo lo que pasó con el surrealismo, con Tristán Tzara con Paul Eluard, con Aragon. Dentro de la SAAP (Sociedad de Artistas Plásticos) había un movimiento donde estaban Yuyo Noé, Carpani, Ignacio Colombres, a veces venía Margarita Paksa, participamos en la lucha de la provincia de Corrientes cuando mataron a Cabral y en Rosario a Bello. En esa época también habían matado en manifestaciones a Blanco y Pampillón y esas luchas crean en los plásticos una reacción contra la represión. Algo de ese momento lo desarolla Ana Longoni en un fascículo de Todo es Historia. Habíamos pactado que llevábamos retratos de Bello, Blanco y Cabral a la calle Florida y a la voz de “aura” se hacía una acción relámpago. En Florida y Córdoba ya me estaba yendo cuando un tipo agarra mi Cabral, se lo lleva abajo del brazo y se mete en un taxi.

–¿La política y la pintura alguna vez se disocian? ¿Cómo se incluye en esos años la discusión por el mensaje, lo panfletario?

–El problema es cuando encontrás una imagen, siempre vas a decir lo mismo de distinta manera, el hecho de ver mucho cine, por ejemplo Pasolini en Teorema. Y estaba Lozza que era preceptista, no te olvides que todo el movimiento Madi (materialismo dialéctico) hacía pintura abstracta. Había talleres de Cecilia Marcovich, Castagnino, y nosotros estábamos en la escuela con una formación más estética, más universal. Eisenstein era la vanguardia en cine y decía lo que tenía que decir pero lo decía a su manera. Yo sostengo desde muy chica que el artista debe ser subversivo, tratar de subvertir aquello que ve y ver los términos del conflicto y definir lo más importante. En esa época había dos Di Tella donde se hacían muestras de Berni, de Aizenberg. Nosotros formamos un grupo de posfiguración con Norberto Gómez, con Alberto Heredia, con Jorge Alvaro. El grupo lo formó Jorge Glusberg.

–¿Estéticamente qué representó Berni?

–Berni juntaba todo, ese realismo, ese informalismo me abre la cabeza, Berni era la potencia plástica con la potencia social. Hace un cimbronazo en el arte actual, es una bomba contra lo que se está haciendo ahora, contra la superficialidad. El Juanito Laguna es impresionante. Luego del 2001 empecé a hacer los desocupados.

–¿Cómo se incluye la imagen de la clase trabajadora en su pintura?

–Se incluye de una manera absolutamente casual. No me interesa la transgresión, me interesa la revolución. El tema de María Rosario, conocía el tema de Terrabussi, venía de trabajar con los desocupados, me uno a una manifestación que viene de La Matanza a las 11 de la mañana y a las seis de la tarde me doy cuenta que estaban muy cansados en el piso esperando una respuesta del Ministerio de Trabajo y ahí me da vuelta la cabeza hasta tal punto y digo “Necesito una cámara”, empiezo a fotografiar y cambio el lenguaje. En febrero de 2001 empiezo a hacer a los desocupados, la larga marcha y preparo un proyecto que decía Un día en la vida de María Rosario, de la Comisión Interna de Terrabussi. Fui a su casa, fui a la fábrica, la fotografié. En el 2001 creamos la Asociación de Artistas Visuales. El 20 de diciembre hicimos una asamblea y después salimos a golpear las cacerolas. Al otro día formamos Aavra. Hicimos una muestra en solidaridad con el Hospital Paroissen de La Matanza. No puedo separar esos hechos, motivos y personas de mi obra.

–¿Qué significó ir a Ensenada a los Astilleros Río Santiago?

–Los protagonistas se sintieron identificados. Sintieron que la lucha era justa para poder traducirse en obra. El Astillero está en pie por la lucha de ellos. Con María Rosario sienten que son el centro de la escena y los apabulla. Cuando hice la muestra en el Centro Cultural Borges vinieron muchos trabajadores, me dejaron escritos maravillosos. Toco donde está el conflicto, al año se desata el conflicto en Kraft y nosotros desde Artistas Solidarios hacemos una solicitada de apoyo. Lo de astilleros Río Santiago viene porque yo hice barcos. El artista debe tener una poética, saber cómo resolvés el lenguaje. Ese es el punto, creo que la pintura es un lenguaje, el arte es un lenguaje que tiene en cuenta al otro. En Kraft el ambiente era frío, blanco y aséptico y lo hago gris, cortes muy filosos en los espacios, muy duros, y ahí me enteré de lo que pasaba.

–¿El arte saca a luz lo que está en sombra?

–Es un trabajo de desocultamiento a través de un lenguaje plástico, lo que está oculto a la mirada general, cuál es el conflicto en la imagen que yo miro. Quiero lograr un vínculo con el espectador. Mientras estás trabajando no te das cuenta, pero colgás los pinceles y hay una felicidad de lo creado, como un hijo, pariste algo. Vos colgaste el pincel y ves defectos y volvés otra vez, estás en la lucha y la felicidad es lucha, la lucha es felicidad. El militante comunista checo Julius Fucik dijo antes de que lo mataran los nazis “que la tristeza no se asocie a mi nombre”. Es una pelea pintar y a veces hay amor, cómo vas haciendo una forma, cómo le ponés el color, y a veces lo hacés, y en medio de todo eso decís no te quiero ver más, se establece una relación de amor-odio.





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